Buscaba un sentido, camino, un por qué, una explicación que calmara la ansiedad que embriagaba mi alma de una locura atroz, de la que era preso de un abismo mas allá de la oscuridad. Pero destellos cruzaron ese abismo, danzando en un juego de luces y sombras dignas de un mensaje de paz.
La batalla comenzó dando a mi vida inspiración. Dando a mi espíritu motivación y a mi alma la sanación. Los muros se alzaron y mi corazón de apuntaló, creando una gran ciudad de decisión.
Los viajeros sondean sus murallas y presienten la luz de la esperanza y la amabilidad que en mi en ella se guarda.
Esa ciudad que va creciendo y fortaleciéndose. Abriendo sus puertas a quienes pidan asilo de corazón perdido; pero cerrándolas para aquellos que ansían dominar la.
Luces y sombras forman mi camino, pero ambos me conducen a mi propio destino. Siempre caminaré con decisión y espantaré los males del corazón.