El tiempo muestra la esperanza recompensada que en la tempestad naufragaba.
Latidos del vacío muestran el poder que en mi alma ahora redimo y traen ahora el ritmo de la canción que ahora sigo.
Vientos, granizo, aguanieve y pedrisco traed a mi la alegría de lo que realmente en mi corazón persigo. Pasad de la oscuridad a la luz y demostrad la vida que a la libertad da prisa.
La primavera llega y el corazón calienta iniciando la rueda de la vida que se acrecienta.
El verano muestra las semillas de la nueva cosecha dando esperanza a lo que la gente en su alma desea.
El otoño recolecta las alegrías de la siembra que a otros reinos la llamada resuena.
Y el invierno conserva los momentos que en otra época se representan.
Caminemos por otro destino cultivando aquello por lo que existimos.