sábado, 20 de diciembre de 2014

Mil palabras

Sé que dije adiós en una tormenta desoladora,
que crucé esa puerta sin mirarla siquiera.
Te dejé atrás por ir a luchar mis propias batallas,
por encontrar un camino en mi futuro.
En el presente lucho mis propias batallas,
me levanto día a día viendo al sol y sonriendo porque vuelvo a tener otra oportunidad.

Son tantas las cosas que nunca dije que me ha costado caminar en esta senda,
son tantas palabras que mi cuerpo se ha echo de hormigón para desafiar a esa razón.
Son mil palabras de alegría y desolación que han hecho de mi cuerpo un arma de destrucción
y de mi alma un fuego en ebullición.


Al día de hoy me he perdonado mi sufrimiento y he aprendido que vivo en este
mundo libre para recorrerlo. Mi presente y mi futuro lo determino yo mismo y soy
feliz de haberlo entendido. Sin dudas ni miedos estoy luchando día a día y aquí seguiré.

Me agradezco a mi mismo mi esfuerzo y me quito el sombrero ante aquello que
he alcanzado en este tiempo. He hecho lo que tenía que hacer y sé que ha sido lo
correcto.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Hablando a mi desierto

Tanto tiempo tantas dudas, palabras, sensaciones y esperanzas. Muchas veces caminamos el sendero que no queremos, un sendero que te hace crecer, luchar y madurar. La esperanza se puede perder, pero tu sabes luchar para enfrentar a ese miedo.

Se que en mi cuerpo no hay tiempo ni desempeño, solo hay cambio y evolución. Un mundo nace con esa fuerza que cualquiera hace. Nacida de la pasión y acompañada de la emoción que vuela con gran acción en el marco de la devastación.

Camina hacia mí por el mundo de la desolación, alzate al cielo como el que espero un reproche y pide ayuda a la gran madre luna.