Dulces ojos , dulce luz , amanece la vida aquí contigo alcanzando aquello que en mi queda danzarino. Del norte al sur cruza esa luz que a mi alma acompaña con dignidad desesperada.
Nunca olvides la vida que hay en ti, ya que el destino te eligió desde hace miles de centenios.
Combinó aves de colores y a la vida dejo jugar. Nunca el destino quedó atrás solo una estela surcó el espacio infinito entre dos.
Concluyendo la existencia solo la paz puede acompañarla porque la vida en conjunto existe para brillar y ningún lugar dejar sin iluminar.
Gracias paciente guerrero que junto a mi camina altivo y sin dudar existe con admiro.