En lo más profundo del corazón habita un gran arcón, en el que los pensamientos,emociones y lamentos de lo que más tememos se encuentran sepultados tras un gran cerrojo. Todas las cosas que no queremos u olvidamos van a ese lugar de tormento sin igual. Diría que es como una Caja de Pandora a pequeña escala, pero que una vez abierta destroza todo hasta no dejar nada. Podemos estar tranquilos, porque para abrir esa caja, ese cerrojo hay que tener un gran valor y arrojo, y al mismo tiempo saber que es lo que buscamos.
Por casualidad llegan a nuestra memoria reminiscencias de cosas que pasaron, retazos de sueños olvidados y lo cuales no dejaron un recuerdo amargo. Nuestro cuerpo entra en tensión y nuestro corazón acelera su acción mostrando en nosotros el dolor de aquello que ya pasamos y que ahora no queremos volver a pasar.
Menos mal que el cerrojo es grande y duradero sino caería todo lo que somos y nos sumiría en un dolor sin control, en el que lo primero que quisiéramos sería suicidarnos.