El tiempo en el que mi corazón dormía pasó dejando entrar a esa verdadera pasión. El tiempo en el que el lamento y la duda entraron desapareció. Siento que mi poder creció y que el alma entró. Amaneceres y atardeceres se sucedieron en una danza de vida y paz. Todo tenía sentido, todo estaba claro y podía caminar sin temer ni un minuto.
Luego entraron la duda y la traición y mi alma de nuevo se manchó. Pude decir que tenía que seguir adelante, que tenía que luchar y que esa sensación ya volvería. Soy un autentico imbécil porque cuando de nuevo a mi alma esa esperanza se acerco, yo la largué con rencor.
Quiero los amaneceres y los atardeceres y quiero que mi vida vuelva a brillar. Sé que no tengo razón y no tengo derecho para recuperar la pero tengo claro que un día llegará mi redención. Sufro por el amor que se fue, lloro por el hueco con el que me quedé, pero sé que esto así yo lo marque.
Espero que un día puedas perdonar el daño que te cause con mentiras de cosas que no existen.
Ahora caminaré solo en cada amanecer y atardecer con la sensación de que es lo mejor y que algún día nuestros caminos se volverán a cruzar para enseñarnos lo que hemos aprendido de este tiempo por separado.
Gracias por todo tío.
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