Hoy el cielo clama por dentro, liberando los aullidos que por dentro siento .
La vida empieza el redil que al pastor presta sentir, llenando los huecos que el miedo por dentro siente sin tormento ni advenimiento.
Hoy estoy aquí y mañana estaré allí, pero camino sabiendo que un lugar siempre tengo donde sentir con sincero sentimiento aquello que quedó con fulgurante atrevimiento.
Gracias por el agua que tuve para refrescar, porque la agonía a mi alma dejó en paz. Cual bálsamo está pidiendo el latido que escapa al lamento.
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