miércoles, 24 de abril de 2013

Huida

Siento que me estoy alejando de mi presente y viajo en una nube indiferente.  
Siento que el mundo a mi alrededor pierde brillo y apaga su fulgor.
Noto como me envuelve la noche, como se abalanza sobre mí como una bestia salvaje.

Siento que el frío atenaza mi alma y que mi cuerpo se entumece,
inmovilizando cada parte de mi ser.
Mi luz, mi fuerza va decayendo en esta negra celda, que aprisiona mis
pensamientos y expulsa de mi la calidez de la vida.

En este momento del presente, solo pienso en aquellos que me necesitan,
fieles compañeros que abandoné cuando más oscuro era el crepúsculo.
Ellos creían en mi, pero yo solo creía en lo que de ellos obtenía.

Ahora en estos últimos momentos de aflicción rezo a la Gran Madre para que
transforme esta energía que me queda para que pueda dársela a aquellos que una
vez formaron para de mi vida. No es mucho, pero la fe que deposito en ella me ayuda
a pensar que no es tarde para enmendar mis errores.

Allí donde las palabras no llegan están las acciones, y que mejor muestra de arrepentimiento
que dar las últimas gotas de mi energía a aquellos que realmente las necesitan.

Álzate cuerpo, renace de tus cenizas y ad frente a todo aquello que tu voluntad oprima.
Mirada adelante y mente fija en la meta que mi corazón decida.
No se que ocurre ahora, siento algo dentro de mi una fuerza extraña y totalmente desconocida.

¿Será verdad que estoy desapareciendo, será verdad que mi alma se desprende de este cuerpo?
Creo que no, es algo diferente. Creo que el estar al borde de este precipicio es lo que me está haciendo
cambiar. No sé como expresar esta calidez que irradia de dentro hacia fuera de mi ser.

Mi corazón late como los pasos de un caballo al galope. Mi pecho se hincha con cada nueva bocanada de
aire que entra en mí, cálida y llena de vida. Mi cuerpo empieza a perder rigidez y mis músculos se tensan
y flexionan. Miro a mi alrededor y veo que la oscuridad me sigue rodeando, pero es diferente más oscura y
mas distante.

Al fin entiendo que pasa, me miro las manos y veo que brillan de un tono blanco-rojizo y va cogiendo
más color. Siento calor por todo mi ser, la vida vuelve a brillar en mí. Miro desafiante esta oscuridad y
me concentro en pensar que soy capaz de hacer cualquier cosa que me proponga. Miro en lo más
profundo de mi mente y veo como no estoy solo, todo lo contrario, tengo amigos por todos los costados
del universo. Ellos me brindan su valor, esperanzas y deseos. Ellos me han hecho volver de entre los muertos
y renacer de las cenizas cuan ave fenix cruza los cielos en medio de una tempestad.

Cuando vuelvo a abrir los ojos veo que todo ha cambiado: la oscuridad no está, el frío se ha ido y todo lo
que queda es un extenso paisaje con el amanecer al fondo. Algo nuevo a empezado en mi vida y
voy luchar por mantenerlo.


GRACIAS A TODOS LOS QUE EN LO MÁS PROFUNDO

DE VUESTRA TIENE UNA BRIZNA DE CONFIANZA

EN OTRAS PERSONAS. NO DUDÉIS EN MANTENERLAS

A VUESTRO LADO.


SI DE VERDAD NOS UNE ES LA CAPACIDAD

DE VIVIR. NOS OS RINDÁIS ANTE LAS ADVERSIDADES DE LA VIDA.

By Firecaprycornio. 

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